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jueves, 6 de octubre de 2005

Desarrollo histórico de la fotogrametría

Desde que en 1816 el científico frances Nicéphore Niepce obtuvo las primera imágenes fotográficas, muchas ciencias se han aprovechado del desarrollo de la fotografía y la han adoptado como su centro de estudio. Profundizar en el desarrollo histórico de la fotogrametría sin hurgar en la historia de la fotografía, sería negar la importancia de una para la otra.

Aunque la fotografía más antigua que se conserva es una imagen obtenida en 1826 con la utilización de una cámara oscura y un soporte sensibilizado mediante el empleo de una emulsión química de sales de plata, la fotografía, tal como la conocemos hoy, no se dio por el mero azar o por un descubrimiento fortuito, sino que fue por la acumulación de conocimientos de estudiosos a través de décadas; por ejemplo, la cámara oscura usada por los artistas en el siglo XVI como ayuda para realizar sus bocetos, o como en 1724 Johan Schultze descubre la sensibilidad de la luz del nitrato de plata. De esa forma es que Niepce inicia sus investigaciones a la par de otros investigadores que desarrollaron métodos para la obtención de imágenes. Pero fue en 1888 cuando Eastman Kodak Company, dirigida por la mente brillante de George Eastman, comercializa la primera cámara comercial, la “Kodak 100 Vista”, que hizo accesible a cualquier persona la fotografía. No es hasta 1930 que las emulsiones de fotos a colores se comercializan, aun cuando James Clerk Maxwell había logrado en 1861 la primera fotografía en colores; la fotografía digital inicia su carrera en el año de 1969, cuando Williard Boyle y George Smith diseñan la primera estructura básica del primer CCD (Charge Couple Device [Dispositivo de Carga Acoplada]) y en 1990 es cuando aparece la primera cámara digital.

La fotogrametría aérea inicia mucho antes de que existieran la aviación o que se intentara la toma de fotografías desde globos o dirigibles, ya que los primeros intentos de tomas se hace desde laderas escarpadas; a algunos les sorprendía la similitud entre los mapas y estas fotografías. Es en 1897, cuando el austríaco T. Scheimpflug comienza su trabajo sobre rectificación, técnica que con el correr del tiempo adquiría gran difusión, al punto que en su libro de 1968 Finsterwalder la considera como “el procedimiento más difundido de la Fotogrametría”. Scheimpflug no se conformó sólo con la rectificación, que era un procedimiento que no reconstruía el relieve y, en 1898, sentó las bases de la idea de la proyección doble. En 1915 Gasser, con las ideas de Scheimpflug, construyó su Proyector Doble, que puede considerarse como el primer aparato restituidor apto para fotografías aéreas con buen funcionamiento.

En el año de 1900 se sacan a la venta los primeros equipos ópticos, que constan de dos proyectores que permiten reproducir la forma del haz de rayos congruentes con los del instante de la toma mediante analogías físicas. En 1930 inicia la era óptico-mecánica cuando las casas constructoras, Wild de Suiza por nombrar una, construye equipos como el A7.

La Fotogrametría Aérea adquiere con los aparatos restituidores analógicos una rápida difusión. A pesar del precio, en general elevado, las fábricas, principalmente europeas, los producen en gran número y los comercializan en todos los rincones del planeta.

Con el advenimiento de la computación la era analógica pierde vigencia, ya que los cálculos por computador se hacen a altísima velocidad. Sin embargo, la transición de la fotogrametría analógica a la analítica fue particularmente lenta. Durante muchos años coexistieron procedimientos analógicos y analíticos. En la década de 1960 el restituidor analítico, cuyo creador fue el ingeniero geodesta finlandés Uki Helava, tenía un costo prohibitivo. Sólo en los años 80 los precios de los restituidores analíticos comenzaron a parecerse a los de los analógicos.

Y desde 1990 se inicia la popularización de la fotogrametría digital, cuando la barrera existente entre los procedimientos digitales y la fotogrametría comenzó a entrelazarse y da comienzo una transición que, al igual que las otras, al principio no resultó demasiado agresiva puesto que los nuevos procedimientos estaban muy influenciados por la tecnología anterior, siendo en los últimos años, el avance de los procedimientos digitales la norma.