Quake Costa Rica

Humor, Palm, gadgets, Topografía, Geografía y lo que sea...

martes, 29 de noviembre de 2005

Carta a lo tico

Querido Padre
(Pura vida, Mi tata),

Recibe un caluroso saludo
(¿Tuanis?)

Dale a mamá un beso de mi parte
(saludáme a mi mama y decíle que la quiero).

Te escribo para contarte como ha cambiado mi vida desde que salí de nuestra Tiquicia adorada
(Te escribo pa'que sepás como esta la vara por aquí).

Fue fuerte al principio, pero he logrado adaptarme
(Fue duro y me costó en puta, pero ya le agarré el toque a esta vara).

Mi jefe es una persona muy seria
(El jefe anda siempre con cara'e culo)

Y los compañeros son un poco selectivos para tratar a nuevas personas
(Y todos los demás son unos malparidos, güevones y lava huevos)

Por si fuera poco
(Pa´terminarla de hacer),

Mi compañero de oficina es detallista y fanático de la moda
(Me tocó un maricon enfrente),

Tiene modales muy finos
(tiene varas de culiolo)

Pero le he hecho notar que no estoy interesado en su estilo de vida
(Ya le dije como es la vara y que a mi no me venga con playadas),

Para evitar malos entendidos y no tener confrontaciones
(Pa' no tener que entrarle a pichazos y romperle el hocico).

Dado que el sueldo es un poco reducido
(como en esta mierda no pagan bien),

he contactado a un directivo
(ya ubiqué al más bombeta)

para realizar actividades especiales
(Pa' lavarle los güevos)

y así poder ganar algo de dinero extra
(y ganarme un camaroncillo).

La comida no es tan sabrosa como la de la casa
(la jama aquí no sabe a nada),

tanto que me produjo dolores estomacales
(hasta se me infló la panza)

y estuve indispuesto algunos días
(y se me solto el ruedo),

con síntomas de diarrea
(con pringapié).

La vida nocturna es fabulosa
(los pelones estan pichudos),

se prolongan hasta altas horas de la noche
(son de patada larga)

y me acuesto muy contento
(y me duermo hasta el culo)

aunque al día siguiente amanezco un poco delicado
(y amanezco de un gomón y botando el rancho)

Un compañero me presentó a una colega
(Un mae me presentó una güila)

muy simpática
(es un despiche).

la señorita posee un cuerpo voluptuoso
(la hembra esta riquísima)

y tiene caderas prominentes
(es un culote).

Estuvimos conversando
(le estuve echando el cuento)

y al parecer congeniamos
(estoy haciendo puntos).

Me platicó acerca de sus ideales
(habla como si la hubiera fumado verde),

y pude notar que es un poco inmadura
(y traga cuento)

aunque acotó que le gustan las relaciones modernas y liberales
(pero es media zorra),

y comentó de sus infructuosas relaciones anteriores
(y confesó todas las veces que la habían clavado)

y que espera que nuestra relación progrese
(ya casi baila el muñeco)

pero, como sabes, soy cuidadoso y precavido
(pero no soy güevón, me pongo mi gorrito),

siempre pensando en el futuro
(pa'que no me ensarten ningún chamaco).

Padre, me despido
(mi tata, lo dejo),

esperando que en mi próxima visita podamos compartir momentos agradables y muy fructiferos
(espero que cuando vaya por allá nos echemos unos tapis y nos alcemos de tanta por lo menos una semana).

Tu Hijo,
(Chepillo)

lunes, 28 de noviembre de 2005

Los guijarros mágicos

Una noche, un grupo de nomadas se prestaban a retirarse a dormir, cuando de repente los rodeo una luz. Comprendieron que estaban en presencia de un ser celestial, y con gran ansiedad esperaban un mensaje divino de gran importancia que sabian habria de ser especial para ellos.

Finalmente se escucho una voz: "reunan todos los guijarros que encuentren en el suelo y pongalos en sus alforjas, mañana viajen todo el dia, asi la noche los hallara contentos, pero tristes".

Despues de despedirse, los nomadas compartieron su decepcion y su enojo.Esperaban la revelacion de una gran verdad universal que les permitiera generar riqueza, salud y propositos para el mundo. Pero lo que habian recibido, era en cambio, una tarea insignificante, "carente de sentido" para ellos. No obstante, el recuerdo del esplendor del visitante, hizo que cada uno de ellos recogiera algunos guijarros y los depositara en su alforja, no sin dejar de expresar su desconcierto. Viajaron durante todo el dia, y esa noche, mientras armaban el campamento, revisaron sus alforjas y descubrieron que cada guijarro recogido se habia convertido en un diamante.

Estaban contentos por tener diamantes, pero estaban tristes por no haber recogido muchos mas guijarros.

Asi es: La vida esta llena de tantas cosas "carentes de sentido", que no le damos la importancia que ellas tienen, "una palabra, un abrazo, un beso, una sonrisa, un apreton de manos, una caricia, una flor, un saludo, un te quiero, un guiño, unas gracias.....". ¡Parecen guijarros, pero realmente son diamantes!

jueves, 24 de noviembre de 2005

Con el tiempo...

Con el tiempo......te das cuenta que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero...

Con el tiempo......entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas...

Con el tiempo....aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida...

Con el tiempo......aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes...

Con el tiempo......comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual...

Con el tiempo......te das cuenta que cada experiencia vivida con una persona, es irrepetible...

Con el tiempo......te das cuenta que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios, pero multiplicados...

Con el tiempo.....aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes...

Con el tiempo....comprendes que apresurar las cosas o forzarlas para que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas...

Con el tiempo......te das cuenta que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante...

Con el tiempo......aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo... ante una tumba... no tiene ningún sentido...

martes, 22 de noviembre de 2005

La paradoja de nuestro tiempo

La paradoja de nuestro tiempo es la de que tenemos edificios más altos pero temperamentos cortos, carreteras más amplias, pero estrechos puntos de vista.

Gastamos más, pero tenemos menos, compramos más, pero disfrutamos menos.

Tenemos casas más grandes y familias más pequeñas, más comodidades, pero menos tiempo.

Tenemos más grados de educación pero menos sentido, más conocimiento, pero menos juicio, más expertos, pero más problemas, más medicina, pero menos bienestar.

Tomamos mucho, fumamos mucho, gastamos sin medida, reímos muy poco, conducimos muy rápido, nos enojamos mucho, nos vamos a dormir muy tarde, nos levantamos muy cansados, leemos muy poco, vemos mucha televisión, y rezamos muy a veces.

Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero reducido nuestros valores. Hablamos mucho, rara vez amamos y odiamos muy a menudo.

Hemos aprendido como hacer dinero para vivir, pero no a vivir.

Hemos añadido años a la vida pero no vida a los años.

Hemos viajado de ida y vuelta a la luna, pero tenemos problemas cruzando la calle para saludar a nuestro vecino.

Hemos conquistado el espacio exterior, pero no el espacio interior.

Hemos realizado cosas grandes, pero no cosas mejores.

Hemos limpiado el aire, pero contaminado el alma.

Hemos conquistado el átomo, pero no nuestro prejuicio.

Escribimos más, pero aprendemos menos. Planeamos más, pero logramos menos.

Hemos aprendido a vivir de prisa, pero no a esperar.

Construimos más com****doras para guardar más información, para producir más correos electrónicos que antes, pero nos comunicamos menos y menos. Estos son los tiempos de la comida rápida y la lenta digestión, hombres grandes y carácter pequeño, grandes ganancias y relaciones superficiales.

Estos son los tiempos de dos sueldos pero más divorcios, casas más lujosas pero hogares rotos.

Estos son los días de viajes rápidos, pañales desechables, moralidades desechables, relaciones de una noche, cuerpos obesos y píldoras que hacen todo, desde levantar el ánimo, deprimirlo o hasta matar.

Es el tiempo en el que hay mucho en los aparadores de las tiendas y nada en los almacenes.

Un tiempo cuando la tecnología puede entregarte esta carta, y un tiempo cuando puedes escoger ya sea compartir este pensamiento o borrarlo con sólo un botón.

Recuerda, pasa más tiempo con tus seres amados, porque no van a estar a tu lado por siempre.

Recuerda, di una palabra generosa a alguien que necesita de ti, porque esa persona pronto crecerá y dejará tu lado.

Recuerda dar un abrazo cálido a la persona que se encuentra a tu lado, porque ese es el único tesoro que le puedes dar con tu corazón y no cuesta ni un centavo.

Recuerda decir siempre "Te quiero" a tu pareja y a la personas que amas, pero más que nada hazlo con toda sinceridad.

Un beso y un abrazo arreglarán las heridas cuando viene desde dentro de ti.

Date tiempo para amar, date tiempo para hablar, y date tiempo para compartir los pensamientos más preciosos en tu mente.

La vida no se mide por el número de respiraciones que uno hace, sino por los momentos que nos roban el aliento.

Por: George Carlin (Cómico Estadounidense)

sábado, 19 de noviembre de 2005

Examen de Termodinámica

(Caso real de examen de Termodinámica en CC Físicas de Valladolid)

Un profesor un poco cachondo de Termodinámica había preparado un examen para sus alumnos. Éste tenía una sola pregunta: “¿Es el Infierno exotérmico (emite calor)? ¿Es endotérmico (absorbe calor)? Justifica tu respuesta.

La mayor parte de los estudiantes escribieron su respuesta basándose en la ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime), o alguna variante. Sin embargo, un estudiante responde lo que sigue:

Primero, necesitamos saber cómo varía en el tiempo la masa del Infierno. Así, necesitamos saber la frecuencia con la que las almas entran en él y la frecuencia con la que salen. Opino que podemos asumir sin ninguna duda que, una vez que un alma ha entrado en el Infierno, ya no sale nunca más. Así pues, no hay frecuencia de salida. Para calcular cuántas almas entran en el Infierno, tengamos en cuenta las distintas religiones que existen hoy en día en el mundo. Alguna de estas religiones afirman que, si no eres miembro de ella, irás al Infierno. Debido a que hay más de una de estas religiones y teniendo en cuenta que una persona no pertenece a más de una religión al mismo tiempo, podemos afirmar que toda la gente y todas sus almas van al Infierno. Con las tasas de natalidad y mortalidad llegamos a la conclusión de que el número de almas que ingresan en el infierno crece exponencialmente. Ahora miramos la variación del volumen del Infierno, ya que la ley de Boyle establece que, para que la temperatura y presión en el Infierno permanezcan invariables, el volumen de éste se tiene que expandir según se van añadiendo almas. Esto nos da dos posibilidades:

1. Si el infierno se expande a una velocidad más baja que la frecuencia a la que entran las almas, entonces la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta que éste reviente.

2. Por supuesto, si el infierno se expande a una velocidad mayor que la frecuencia de entrada de almas, entonces la tempertura y la presión caerán hasta que éste se congele.

Así pues, ¿cuál es la conclusión?

Si aceptamos el postulado que enunció mi compañera Rocío López en el primer año de carrera y que decía algo así como: “El Infierno se congelará antes de que yo me acueste contigo”, y dado el hecho de que todavía no lo he conseguido, entonces el enunciado 2 no puede ser cierto, así que la respuesta es: EL INFIERNO ES EXOTÉRMICO.

P.D.: el alumno obtuvo Matrícula.

Fuente: Epsilones

Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que éste afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada.

Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo. Leo la pregunta del examen y decía: "Demuestre cómo es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro".

El estudiante había respondido: "Lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio".

Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente. Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de sus de estudios, obtener una nota más alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.

Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física. Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contesto que tenia muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excuse por interrumpirle y le rogué que continuara.

En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: "Coge el barometro y déjalo caer al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronómetro. Después se aplica la formula altura = 0,5 por g por T al cuadrado. Y así obtenemos la altura del edificio". En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dió la nota más alta.

Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.

Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Sí, contestó; éste es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando en la pared la altura del barómetro y cuentas el número de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Éste es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quieres es un procedimiento más sofisticado, puedes atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Dado que cuando el barómetro está a la altura de la azotea la velocidad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad, al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla formula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.

En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su período de precesión. En fin, concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, siguió, la mejor sea coger el barómetro y golpear con él la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo.

En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares). Evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios sus profesores habían intentado enseñarle a pensar. El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica. Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia, es que LE HABÍAN ENSEÑADO A PENSAR.

Por cierto, para los escépticos: esta historia es absolutamente verídica.

Fuente: Epsilones

lunes, 14 de noviembre de 2005

Roma en Cartago

Franklin Herrera

Ha sido dantesco. Igual que bajar al infierno y ver cómo a dentelladas devoran el cráneo del conde Ugolino. Un espectáculo de horror. Traído detalle a detalle, impúdica e insolentemente de mañana, tarde y noche, al desayuno, al almuerzo y a la cena por canales de televisión que paradójicamente reclaman porque hay quienes ven pornografía en el Congreso.

Al día siguiente las fotos y los titulares llenan los periódicos. A mí me parecía imposible. Eran escenas de horror que yo había creído ver solo en películas o leído en ficciones literarias de misterio. Pero estaba muy equivocado. Eran imágenes reales. Crudas. Horrendas. Increíbles.

En una madrugada fría en un taller de Cartago varias personas, incluyendo policías armados, están reunidas alrededor de dos perros que devoran a un hombre. Nadie hace nada —al menos nada efectivo— para que las fieras dejen de desgarrar la carne de un ser humano.

La agonía se extiende por más de dos horas. Luego todos tratan de dar una justificación del hecho. A algunos se les nota la alegría tras el disimulo. Otros se frotan las manos. En títulos, en imágenes, en entrevistas todo queda claro y justificado. Ni más ni menos… se trataba de un nicaindigenteladrón. Poco hay entonces que agregar.

La verdad es que para eso están los perros, que hoy para muchos son héroes y no faltó alguien con el chiste agrio, malo, pesado y repudiable de que “a esos perros había que hacerlos beneméritos de la patria”. La verdad es que he tenido que hacer grandes esfuerzos por contener los deseos de vomitar.

Perdónenme, pero no entiendo cómo seres que se dicen personas, entre las que están varias que tenían los medios eficaces para haber liquidado a esos canes, pueden permitir sin hacer nada que a lo largo de dos horas unas bestias devoren a un hombre.

Eso es darle más valor a la vida de las fieras o sencillamente ganas de ver el espectáculo, asistir al circo romano a ver a los leones engullendo a los cristianos o a los gladiadores. Solo que en este caso no se trataba de tracios o de negros abisinios o de bárbaros traídos de los límites lejanos del imperio, sino de un inmigrante pobre, drogadicto y ladrón.

No hay duda de que a este hombre no lo mataron dos perros enfurecidos sino una sociedad que se deshumaniza.

Fuente: La República Digital