Quake Costa Rica

Humor, Palm, gadgets, Topografía, Geografía y lo que sea...

martes, 31 de agosto de 2010

Quiero que...

Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones.
Jorge Bucay

Es mucho más difícil conservar una amistad que una pareja. En la amistad no puedes fallar, debes fallar; en la amistad no puedes dejar de perdonar, debes perdonar; en la amistad te debes al prójimo mucho más confidente y pasionalmente. Es mucho más sincero el abrazo de una amistad, que el beso de una pareja.

Conserva tus amistades mucho más fervientemente que una pareja. Y por consiguiente, tu pareja, debe ser antes amiga que simplemente compañera sentimental. La amistad, y por tanto, la confianza, el respeto y la sinceridad deben ser siempre la base de cualquier paso más allá.

Todo lo demás, es simplemente, de caracter sexual.

Via 86400.es

Mujer 1: "Que curioso, ah caray" como diría un personaje por ahí...hoy noté que muchos conductores mientras hacen altos o paran en algún semáforo SE SACAN LOS MOCOS...¿WTF? si quieren desestresarse no sé gente pongan música, manden un txt, acomoden la guantera pero MOCOS? Not sexy at all! esperense a llegar a la ofi a la casa..."
Mujer 2: que asco pero si se le pone más atención uno se da cuenta de que eso lo hacen solo los hombres!! será q se sacan los mocos por q por ir sentados no se pueden rascar bien en otro lado???
Mujer 3: JAJAJAJAJAJAJAJA JAJAJAJAJAJA cierto cierto muuuuyy cierto
Hombre 1: Umm no estoy de acuerdo con eso, porque vi mas de una vez a mujeres haciendo lo mismo, y para terminar la cochinada la senora que vi en un Prado del anio despues de hacerlos bolitas se los metio a la boca y no estoy jodiendo. Aluna fijacion oral no superada.
Mujer 3: jajajaja entonces Caro hay que rectificar 1 mujer de cada 50 hombres se comporta como uno!!! jaajajaja
Mujer 1: Exacto rectificamos Allan ok ok....pero eso de las bolitas...iiiiiiiuuuuuuuch q cochinada también!!! jjaja
Hombre 1: Jajaja si es que fue demasiado uiiiich wacala, Ay pero no sean tan modestas que uds no son como que guaaaaau con el aseoooo. Que me dicen de los banos publicos femeninos? Uds siempre andan quejandose y diciendo uyyyyy las viejas si son cochinas jaja. Asi que una por otra chicas!
Mujer 1: Eeeeey ok lo de los baños en algunos lugares es cierto peeeero los hombres algunos no todos son medio chanchos...si no sacan mocos en los semaforos fijo se agarran las bolas o se andan acomodando por allá "algo" que parece tienen miedo de dejar perdido....no sé digo...jajaja
Mujer 1: Perdón como diría una amiga: el término apropiado es testiculos. Prosigamos.
Mujer 3: JAJAJAJAJAJAJAJAJA parece que les da miedo que se les caiga!! tienen que estarse tanteando a cada rato solo para cerciorarse de todavia esta ahí OOOOO les pica y se la rascan!
Mujer 3: aaaahhh y los gargajos que jalan desde lo mas profundo de su ser!!! se les habia olvidado mensionar
Mujer 4: y que me dice de los que no pueden levantar la tapa del baño para pegarse la miada y dejan todo pringado... mas de una vez se la ido media nalga a uno adentro por el resbalonazo
Mujer 1: IIIIuch si si nalga mojada con miados ajenos...not nice!
Mujer 1: La vdd tema de nunca acabar pero igual con sus chanchadas y todo no se puede vivir sin ellos awww! Igual y a mí me gustan mas los hombres a los q no les da miedo ensuciarse! ñau
Mujer 1: Pero no los chanchos...aclaro

Mi disertación:

Es que eso que ustedes dicen... bueno, ustedes saben lo que cuesta ser hombre hoy en día? La delgada línea entre ser metrosexual y ser hombre "normal" limpio y no cochino.

Ante otros hombres escupir, andar tocándose los testículos (que me parece que están equivocadas, no son ellos los que nos tocamos, es lo que esta en medio, que a veces se desacomoda por el vaiven del dia, y mas con tantos tipos de calzoncillos boxer, tallados, tipo Olympo Crown, tipo Homero Simpsons, con huequito para orinar, de tipo modelo de revista, ligue de una noche, novia de años con pelusa y huecos, en fin, ademas no siempre esta del mismo tamaño, el calor y el frio le afecta! El verano también con tanta mujer destapada) nos hacen machos (vean una mejenga y entenderán). Pero si nos sacamos las cejas, nos rasuramos algo más que la barba, nos ponemos cremas, etc, ya no somos tan hombres, ni ante ellos ni ante las damas...

Entonces? Qué hacemos si el sentido común falla? Diay, sacarnos los mocos, no queda más que eso para distraernos de tantas penas... A puta, como me enrredé o estoy contanto más de la cuenta...
March 3 at 9:28pm · Like ·
Allan Alvarez Pacheco jajaja demasiado cochinas uds jajaja, Bueno en eso les doy la razon, pero no todos lo hacen en publico hay unos que esperan el momento adecuado. Por cierto donde esta el manual de uso de un hinodoro donde diga que cuando se orina hay que bajar la tapa o subirla?, acaso fueron hechos para uds, son hechos para el que los necesita, o que... les cuesta mucho fijarse y bajar la tapa???????En fin no podemos vivir los unos sin los otros
March 3 at 9:37pm · Like
Mario Harley Tambien estan ustedes en ventaja, cuantas mujeres manejan bus? No he visto ni una... Cuantas manejan taxi? En mi vida he visto dos (muy amables por cierto, una me llevo y ni siquiera dijo una mala palabra, todavia no era profesional creo). Cuantas manejan camiones de Dos PInos (por cierto, que rico el helado nuevo, como un Kronchi (como putas se escribe esa palabra) pero de caramelo, que buen invento los helados, deberian darle el nobel de quimica a ese chavalo)? No he visto una sola. Y moto? He visto como 10 en mi vida y solo 2 en moto grande (se ven bien atractivas, si le quieren gustar a un chavalo, aprendan a manejar moto, no pierden nada y al rato les gusta el ride, doy clases baratas, solo cobro la gasolina y super). Y el ferry? Ese el de Paquera lo manejan puros capitanes (como es el femenino de capitan? Capitana? Se oye horrible...) porque hasta los capitanes de barcos se sacan los mocos, yo no los he visto, pero seguro son mas salados, pura brisa marina puntarenense.

Entonces si Carolina en un alto ve: un bus, un taxi, una moto, un ferry o un guachiman (todos son hombres tambien, aunque por la calle de la amargura hay una doñita como de 70 años que ni cuida, pero es guachimana), diay claro la aplastante mayoría son hombres sacándose mocos.
March 3 at 9:56pm · Like ·
Mario Harley Y Carolina, para que no se sorprenda, es cientificamente comprobado (ya con eso todo lo que digo es cierto sin discusion): es posible sacarse un moco y oir musica al mismo tiempo! Entonces ni modo que antes de sacarme el moco le baje el volumen al radio... Y usted esta loca, sabe cuanto cuesta la multa por usar el celular o mandar un mensajito en el carro? 229 mil cañas! Mae un cuarto de millon de colones, se nos hizo millonario! (Puro Manuel Fresno) Yo que ni vuelvan a llamar, porque no contesto hasta que llegue a la casa, de por si en moto ni se puede contestar...

Sabe cual es la multa por sacarse un moco? 0 (cero) Y por comérselo? 0 (cero) Y por jugar con el? 0 (cero). El unico riesgo es que el amor de su vida sea la trafica (este lenguaje inclusivo nos va a matar) que salio en Soho (en la numero 20, en el reportaje de la alcoholemia, pero yo no compro ni leo la revista) y que lo vea con el moco en la mano, se le murio el lance papito, por cochino, cerdo, hediondo, mojigato, celoso, acosador (de que estabamos hablando?)

Y esa vara de esos cochinos que no suben la tapa del baño, puta uno no solo va a orinar al baño, a uno tambien se le han mojado las nalgas por culpa del mismo cochino que se saca los mocos en el alto! Ese el del Datsun 180i, el mismo que vio Carolina hoy en la mañana, si ella me conto y todo por el facebook, son todos iguales...

En fin tema de no acabar... Al final mejor no pensar mucho y mejor ver a la sele, vieron que suspendieron el partido de Chile?!

Entonces que quede claro:
-Yo nunca me saco los mocos (con el casco de la moto y guantes... nombre ni se puede)
-No he leído y nunca leere la revista Soho, esas pobres mujeres que ni plata tienen para comprar la ropa y salen en puros arapos...
-No bajo el volumen del carro nunca (diay y la moto?)
-Soy aseado pero sin llegar a ser metrosexual, playo o afeminado
-Nunca me he echado un pedo (no se esta tocando el tema, pero lo aclaro)
-No orino sentado (por las dudas), y nunca pringo la taza del servicio (diay si ni vivo con mujeres entonces no he escuchado quejas)
-He comprobado que sí (con tilde) es posible sacarse un moco y rascarse los huevos (testículos segun Carolina).
-Yo nunca digo mentiras y jamas me contradigo.
-No me da miedo ensuciarme nunca, soy un cochino. (La semana pasada en Puerto Jimenez cambie una llanta en un barrial y quede todo cerdo).

lunes, 9 de agosto de 2010

Los ticos empiezan a sentir miedo

De: Paolo Lüers



Los ticos empiezan a sentir miedo. No el miedo concreto como lo sentimos en El Salvador que en cualquier momento algo terrible nos puede pasar. Los ticos empiezan a tener miedo de que se termine su privilegio de vivir sin miedo.

Y tienen razón. Aunque Costa Rica, en comparación con las cifras de homicidios, secuestros y extorsiones en Honduras, Guatemala y El Salvador, parece un paraíso, la violencia va en aumento. Cuantitativa y cualitativamente. Las estadísticas del horror que vivimos nosotros no pueden ser parámetro para otros países. Nosotros ya rompimos todos los estándares, sobrepasamos todos los límites.

Costa Rica tiene toda la razón de discutir --ahora y con urgencia-- los mismos temas y las mismas medidas que nosotros estamos discutiendo 10 años tarde: control de armas, leyes anti-mafia, revisión de las leyes para delincuentes menores, previsión y represión, etc. Viendo lo que pasa a sus vecinos en el triángulo norte de Centroamérica, sería una falacia que los costarricenses no trataran de actuar a tiempo, antes de que el crimen sobrepase las posibilidades del Estado a responder.

A veces hay que salir y hablar con los vecinos para entender bien su propia situación. Escuchando cómo la gente en Costa Rica se preocupa porque en un fin de semana ha habido 3 homicidios, uno toma conciencia de lo absurdo que estamos viviendo en El Salvador, donde nos alegramos cuando hay un día con menos de 10 homicidios. En Costa Rica sonaron las campanas de alarma, cuando el número de homicidios hizo un salto de 369 a 512. Pero al año, no al mes... Nosotros, en El Salvador, tuvimos 404 homicidios en enero de este año.

Pero este aumento de 37% en un año convirtió el tema de la violencia en el número uno de las preocupaciones de los ciudadanos de Costa Rica. Y están viendo con intensa atención hacia El Salvador. Platicando con amigos o extraños en Costa Rica, un salvadoreño inmediatamente confronta interrogantes sobre: la violencia, las pandillas, las extorsiones, la ineficiencia de la policía, el despliegue del ejército...

Los países son representados por sus grandes marcas. Estados Unidos por Coca Cola y Microsoft; Alemania por BMW y Bayer; España por Real Madrid y Telefónica; Costa Rica por Dos Pinos; México por José Cuervo y los Zetas... y El Salvador por MS y 18, sus marcas de exportación. Nadie en Costa Rica nos dice: "Ahh, usted es de El Salvador, la tierra de Adoc e Hilasal..." Todos dicen: "Ahh, ¡Mara Salvatrucha!"

Que Costa Rica no tiene intención y entusiasmo para integrarse con sus vecinos centroamericanos, es evidente cuando uno traspasa la frontera entre Nicaragua y Costa Rica. Pasar esta frontera en carro es una aventura kafkiana. En sus fronteras y en casi todas sus políticas se manifiesta que los ticos tienen miedo de contagiarse de la pobreza de Nicaragua y de la violencia de El Salvador, Honduras y Guatemala. No quieren integración ni con un presidente de opereta como Daniel Ortega, ni con los conflictos internos de Honduras, ni mucho menos con la Mara Salvatrucha y el Estado fallido de Guatemala.

Es entendible. Pero no es correcto. Así como nosotros tenemos que asumir que la violencia es hecha en casa, made in El Salvador, y no importada de Los Angeles, ni del México de la guerra del narcotráfico, también los ticos estarían equivocados si piensan que el reciente aumento del crimen en su país proviene de sus vecinos violentos en el triángulo norte de Centroamérica.

Cada país tiene su propio caldo de cultivo para su propia violencia. Todos los países del área padecen de la misma enfermedad, pero con síntomas y orígenes diferentes. Hace falta, en cada país y a nivel regional y comparativo, desplegar recursos humanos y económicos para investigar esta enfermedad y proponer soluciones. Es incomprensible que, siendo la violencia el principal problema de la región, ningún país haya puesto a sus mejores investigadores sociales, sicológicos, económicos, jurídicos y criminológicos a analizar las causas y las curas de esta enfermedad.

viernes, 6 de agosto de 2010

Llámenme Al

por Warren Murchie
traducción de Sebastián Caffini


El mundo del bajo fretless está a mitad de camino entre los mundos del bajo eléctrico y del contrabajo acústico. Muchos reconocidos bajistas que tocan instrumentos con trastes no se han animado y no se animan a aventurarse en ese mundo. Es una disciplina precisa y exigente, que requiere control absoluto del diapasón.

Con el bajo trasteado, existe la prerrogativa de la distancia entre dos trastes. Toca en cualquier lugar dentro de esa área y puedes estar seguro que resultará una nota presentable. Con el fretless, sin embargo, alcanza con la mitad del ancho de tu dedo más pequeño para errar completamente.

Están aquellos, sin embargo, que parecen capaces de bailar a lo largo de ese suave diapasón como acróbatas sobre la cuerda floja, desatando ráfagas de notas con afinación perfecta. Pensamos en los nombres de Gary Willis, Jaco Pastorius, Michael Manring, y por supuesto el nombre de Alain Caron siempre surge. Combinen esa habilidad con el hecho de que Alain toca un instrumento de seis cuerdas sin marcas de posición en el mango y con su estilo de música, un avanzado híbrido de jazz y rock, y la mente vuela. ¡El trabajo de máximo equilibrio!

La nota de tapa de Global Bass de este mes esté dedicada a un caballero a quienes muchos señalan como el mejor bajista fretless viviente. Recorremos sus humildes comienzos, cuando por casualidad cayó en el mundo del bajo, su década con los gigantes del jazz UZEB, hasta llegar a sus cuatro discos solistas hasta la fecha, incluyendo el más reciente, “Call me Al”.

Comenzaremos preguntándote acerca del título del álbum, “Call me Al” (N. del T.: “Llámenme Al”). Parece una forma muy amistosa de poner a la gente de buen talante.

AC: Bueno, lo es. Durante los últimos 20 años más o menos he estado viajando fuera de Quebec. Estuve tratando mayormente con gente que no habla fancés. Alemania, Italia, Japón, etcétera. Me di cuenta de que mi nombre es algo difícil de pronunciar.

¿La versión inglesa de Alain es “Allen”?

AC: Exacto, sí. Así que a la gente que le costaba pronunciar mi nombre les decía, “sólo llámenme Al”.

Muchos jóvenes se interesan por un instrumento para conocer chicas, pero a menudo esto no ocurre sino hasta los 15 ó 16 años. Tú empezaste mucho más joven, a los 11. ¿Cuál era el ímpetu a una edad tan temprana?

AC: En realidad empecé a tocar guitarra a los seis años más o menos, y luego cuando tenía cerca de nueve años les pregunté a mis padres si podía tocar la batería. Me compraron una y empecé a pegarle a los tambores un poco. Obviamente, hacía mucho ruido en casa. Todavía tocaba guitarra y cantaba cuando hubo un concurso en el pueblito donde vivía. Gané el concurso y la banda de acompañamiento me invitó a unirme por un par de noches a la semana. Eran un trío, con un tecladista que tocaba bajos en el teclado y un baterista. Bueno, de hecho era un dúo con un cantante. En realidad me invitaron a quedarme como guitarrista. El tecladista era un ex bajista. Tenía un gran Fender Jazz y en un par de temas quería tocar el acordeón. Me enseñó a tocar el bajo en un par de canciones. Así que durante el verano una de mis hermanas estaba tocando con una banda más profesional. El bajista se fue de la banda y dijeron, “vas a ser el reemplazo durante el verano”. Cuando llegó el otoño, les pedí permiso a mis padres para quedarme en la banda y salir a la ruta. Tenía catorce años.

¿Y dijeron que sí?

AC: Me dijeron que sí.

Sé que en Quebec los bares están abiertos hasta tarde, pero aún así, ¿cómo hace un chico de catorce años para entrar a un bar? Me sorprende que tus padres te dieran permiso.

AC: Bueno, era muy serio para mi edad. Mis padres eran grandes personas y los hice darse cuenta de que yo quería tocar música por el resto de mi vida. La única manera que tenía de hacer esto era que me dejaran ir. Pero yo era muy serio. Quiero decir, me divertía y me reía todo el tiempo y no era un aparato ahí sentado en el sótano, era muy sociable. Por otro lado, era muy organizado con mi música. Sabía qué era lo que quería hacer.

¿Y el bajo que te prestó este tecladista, era un instrumento con trastes?

AC: Sí, era un Jazz Bass muy lindo, del 59 ó 60, muy lindo bajo. Quería quedármelo, pero terminó siendo robado. Terrible.

A lo mejor te tranquilice pensar que probablemente ese bajo haya ido a para a un bajista real y no a un ladrón, y ahora quizás esté en manos de alguien que ni siquiera sabe que fue robado.

AC: Sí, probablemente esté en el sótano de la casa de algún bajista.

¿Y qué te hizo inclinarte por el fretless?

AC: En realidad, cuando empecé a tocar en esta banda a los catorce años, un bajista me vendió un bajo fretless marca Lancer, que era japonés, creo. No estoy seguro.

¿Tenía marcas de posición?

AC: No, tenía un diapasón de ébano y un mango pequeño y cilíndrico. Solía tocarlo y disfrutarlo. Pero seguía manteniendo el Fender con trastes. Obviamente, cuando apareció Jaco y modificó el Fender, yo también modifiqué el mío.

Y en esa etapa primera de tu carrera, ¿las exigencias del bajo fretless te parecían intimidantes?

AC: No porque comencé a escuchar a contrabajistas como Ray Brown a los 14 años. Para mí era lo más cercano a un contrabajo. Para mí ya era un instrumento diferente. La misma función pero voces diferentes. Es similar al cello excepto por el arco, con el cual se pueden tocar crescendos. Es algo que no se puede hacer en el bajo porque uno toca con los dedos. Excepto eso, todos los parámetros de expresión están ahí. Para mí, el fretless es un instrumento mucho más expresivo que el bajo trasteado.

Conociste a Michael Cusson en 1977. ¿Él ya estaba en una banda?

AC: Tocaban todos los lunes en un club en la ciudad. Así que fui a verlos. Jean St. Jacques en ese momento tocaba la batería y era un baterista increíble. Realmente me gustaba como tocaban y les dije que me gustaría tocar con ellos. Les dije “ustedes están en mi vena porque tocan standards pero también están abiertos a la música nueva como Miles Davies, Weather Report, Chick Corea”. Músicos de jazz tocando con sonidos rockeros.

¿Llamabas la atención a esa edad? ¿Te decían los músicos y la gente que tenías algo especial?

AC: Sí, siempre me decían algo. Sabes, es extraño, cuando estaba de gira con una banda de Top 40, los otros músicos me decían “estás loco, practicas TODO el tiempo. ¡Eres demasiado bueno para esta música, deja de practicar y ven a tomar una cerveza con nosotros!”. Siempre les decía que no, porque no me quería pasar el resto de la vida en una banda de Top 40. Ya quería tocar jazz y tocar en un estudio. Como te decía antes, era muy serio, tenía una idea de adónde quería llegar. Quería recorrer el mundo tocando mi música.

Quebec tiene muchas estrellas, artistas muy exitosos pero virtualmente desconocidos fuera de los límites de esa provincia. Sin embargo tanto UZEB como tú individualmente lograron trascender esa frontera. Eres conocido no sólo en todo Canadá, sino el mundo entero.

AC: Porque en UZEB no teníamos letras. Teníamos el lenguaje internacional de la música. Para los artistas de Quebec, la barrera es el idioma. No quiero hablar de política, pero Quebec es una isla en América del Norte. Es como un país aislado.

Pero es absolutamente cierto que la música es un lenguaje universal.

AC: Es cierto. Sabíamos desde un principio que iba a ser difícil. Íbamos a alcanzar a un porcentaje menor del público en televisión y radio, de modo que nos iba a costar más tiempo llegar a donde queríamos llegar. Pero sabíamos que teníamos el potencial para ser una banda internacional. Así que desde un principio decidimos comparar nuestro nivel con el nivel internacional, no sólo con el nivel nacional, lo cual es muy diferente. Cuando eres de una pequeña ciudad de Quebec, puedes convertirte en alguien muy grande muy rápidamente, pero no necesariamente estás en un nivel internacional. Siempre comparamos nuestro sonido y nuestro toque con los de las bandas internacionales.

Debe ser devastador ser una estrella en tu país, para luego salir más allá de la frontera y descubrir que no estás a la altura.

AC: Por eso es que siempre fuimos humildes, y sigo siéndolo. El nivel mundial es muy alto.

Cuando te dicen que eres el mejor bajista, ¿te pone incómodo?

AC: Bueno, no es un concurso. No es un deporte y no es una carrera. Uno puede decir que técnicamente es mejor éste o aquél o aquél otro, pero al final es una cuestión de gustos. Es como la poesía. No se puede ser el mejor poeta del planeta. No se puede decir eso. Aunque sí se puede ser el mejor para una persona o grupo de personas. Jaco Pastorius fue señalado como el mejor bajista del mundo, aunque yo conozco a muchos músicos a quienes no les gustaba su forma de tocar. Mientras una persona te considere el mejor, lo eres, al menos para esa persona. Puede ser muy alentador.

¡Diez discos durante diez años de carrera de UZEB es una gran cantidad de trabajo! En ese punto, el fin de la banda fue algo natural?

AC: Sentíamos, especialmente Michael y yo, que si queríamos seguir desarrollándonos individualmente debíamos seguir por caminos separados. UZEB era una gran banda, pero una gran banda significa que hay que hacer concesiones. Si componíamos una canción juntos, en algún punto teníamos que coincidir sobre si iba este acorde o aquél otro acorde. Aprendimos mucho con esta banda, inclusive sobre cómo mezclar un disco. Teníamos que coincidir todo el tiempo, lo cual era genial. Esa es la razón por la cual la banda tenía el sonido que tenía, los acuerdos internos. Michael es un compositor increíble y un músico increíble, y en algún punto sintió, y yo también, que teníamos que ser 100% cada uno de nosotros, individualmente. Fue la decisión más difícil porque UZEB estaba en su etapa de mayor éxito. Pero por otro lado no fue tan difícil, porque sabíamos que teníamos mucho tiempo por delante para seguir tocando individualmente.

¿Te piden a menudo reformar la banda o al menos hacer una gira de reunión?

AC: ¡A cada hora! (risas) Todo el tiempo. Nos ofrecen hacer giras por un montón de plata pero decidimos no hacerlo porque queremos desarrollarnos y ser reconocidos individualmente. Sabía que iba a levar mucho tiempo. Ahora recién estamos llegando allí.

Y nunca sabes qué te traerá el futuro. ¿Quién sabe lo que elegirás hacer de aquí a 10 ó 15 años? Aun en ese momento, podría darse por pura diversión.

AC: No es imposible, no hemos cerrado las puertas. El último concierto que dimos fue en 1992.

Pasemos al equipamiento que empleas para obtener ese sonido distintivo tuyo. ¿Es correcto que tienes más de 20 bajos? (Alain es vocero y endorser de F Basses, la firma de Furlanetto Basses de Hamilton, Canadá. Construyen instrumentos “boutique”).

AC: Ah, sí, con el tiempo debo haber llegado a esa cantidad. Trabajo con F Basses desde hace tiempo ya, así que George Furlanetto sigue haciendo instrumentos para mí, y me manda nuevas versiones con nuevos detalles. Así que terminé teniendo unos cuantos bajos aquí.

Me parece tú y George lograron el contrato perfecto, porque cuando uno piensa en Alain Caron, piensa en Furlanetto. Yo vivo cerca de donde los fabrican y cuando entro al taller y veo los bajos, pienso en Alain Caron. Es la simbiosis perfecta entre artista e instrumento.

AC: De hecho, hace diez minutos estaba con George en el teléfono planeando algunas cosas. Definitivamente, tenemos el acuerdo perfecto. Siempre quiero seguir relacionado con él por el carácter que hemos desarrollado. Es extraño encontrar un luthier con quien estemos de acuerdo hasta en el sonido final. Lo que a mí me gusta en un sonido, a George le gusta también. Fue como que crecimos juntos. Desarrollamos el oído y el conocimiento juntos. Siempre en la misma dirección y por el mismo camino.

¿Cómo lo conociste originalmente?

AC: Vino a Montreal, me llamó y dijo que tenía un gran instrumento para mí. Lo probé y le dije que sí, pero al mismo tiempo le dije lo que no e gustaba. El me dijo, “no lo había advertido, pero tienes razón”. Ha sido así durante casi catorce años.

¿Le has hecho algo en especial a los micrófonos, por ejemplo?

AC: Por Dios, sí. Ya no sé cuántas versiones de los micrófonos hemos probado. Ahora estamos trabajando con Seymour Duncan también y de hecho voy a promocionar sus micrófonos. Estuve trabajando con George y los técnicos de Seymour Duncan durante los últimos cuatro años. Así que tenemos la opción de los micrófonos de George o los de Seymour Duncan. Pero cada vez más George va a usar los Duncan. No tiene tiempo de bobinar los micrófonos a mano.

En muchos de tus videos en concierto se te ve tocando un F Bass con un micrófono MIDI fijado al instrumento. ¿Es el Yamaha B1-D?

AC: Sí, es el que tengo ahora, aunque ya no lo uso en vivo, pero sí lo tengo en mi estudio.

¿Por qué ya no lo usas en vivo?

AC: Porque después de UZEB quería concentrarme más en el bajo, en el fretless de seis cuerdas. Primero que nada, quiero desarrollar dos sonidos, el del fretless y el del piccolo. Voy a desarrollar un contrabajo de seis cuerdas también. Hace años que vengo trabajando en eso.

¿Quién te lo va a construir?

AC: Está hecho ya, en un par de meses lo voy a tener. Está construido por Bossey & Hawkes. El instrumento está en su etapa final en este momento. Es muy excitante.

Cuando usabas el micrófono MIDI, parecía que tus sonidos favoritos eran como de flauta o de bronces…

AC: Sí, era por el tracking (N. del T.: “tracking” es el proceso mediante el cual un módulo de sonidos reconoce la orden enviada por un controlador MIDI y reproduce los eventos recibidos en forma de notas). Ese tipo de ondas son más fáciles de rastrear.

¿El micrófono funcionaba bien con el fretless, en general?

AC: Sí. También tenía el bajo MIDI de Peavey.

Sí, aparecieron con todo y al poco tiempo desaparecieron.

AC: Porque no se vendieron bien. Yo tuve uno durante cinco años y pienso que era un gran bajo. Pero decidieron dejar de producirlo porque no se vendían suficientes unidades.

¿Crees que fue por la tecnología?

AC: No, creo que la tecnología era correcta. Pero Peavey vende muchas guitarras y amplificadores. Es una compañía muy grande y ese departamento estaba perdiendo dinero.

¿Usaste MIDI en “Call me Al”? Hay momentos en los que suena como que sí, pero cuando veo el tamaño de la banda que usaste, me pregunto, ¿para qué? Con diecisiete personas, no hacía falta bajo MIDI, tenías todo lo que querías.

AC: Es cierto. Este disco se concentró en la idea de una pequeña Big Band. Lo más acústico posible, quería bronces reales, un piano real. Pero mientras hacía los demos y componía, usé el bajo MIDI.

Hay una cantante de R&B fabulosa en Toronto, llamada Liz Tansey. Cuando salió su disco fui a verla en vivo y era obvio que para lograr el sonido que logró en el disco necesitó una banda grande. No obstante ese excelente disco debut, era muy caro salir de gira con semejante banda para promocionar el disco.

AC: Sí, la conozco. Yo tengo el mismo problema, no te preocupes. No puedo salir de gira con una sección de vientos. Tengo que usar teclados.

Eso es una lástima, ¿no? No puedes evitar sentirte mal por los músicos que tocan instrumentos de viento porque sabes que son los primeros que se quedan afuera cuando hay que reducir gastos.

AC: Muy cierto.

¿Hace mucho que promocionas las cuerdas LaBella?

AC: Hace un tiempo largo ya.

¿Por qué LaBella, con los cientos de otros tipos de cuerdas que hay disponibles?

AC: Cuando empecé a tocar el bajo de seis cuerdas no había sextas cuerdas disponibles en el mercado. Por accidente conocí al distribuidor de LaBella aquí en Quebec. Me dijo que podía darme el número de teléfono y que me podrían construir la cuerda exacta que yo quisiera. Y así fue como empezó. Puedo haber sido fácilmente otra compañía. Los llamé y les dije que quería que me construyeran una sexta. Me mandaron un par de muestras y nos conocimos, y me pidieron que promocione las cuerdas. Me gustaban, pero seguimos desarrollando nuevos modelos. Todavía seguimos probando diferentes modelos.

De modo que no promocionan las cuerdas sólo porque te mandan cuerdas gratis. Lo mismo con los bajos, te involucras activamente en el desarrollo del producto. Los ayudas y te ayudan.

AC: Sí, no quiero ni necesito cuerdas gratis. Lo mismo con los amplificadores Eden. Uso el preamplificador Navigator. David Nordshow, el dueño de la empresa, me ha mandado ya no sé cuántas cajas para que pruebe. Y cada vez le vuelvo a decir “no, esto no está bien, esto sí está bien, esto es mejor”. Cuando diseñó el Navigator, me mandó una lista de cosas que yo quería ver en un preamplificador, así que definitivamente quiero trabajar con esta empresa. También voy a trabajar más y más con Roland. De hecho trabajo con ellos desde hace años, haciendo clínicas, pero me voy a involucrar más y más con otros productos Roland para bajo. Va a ser muy interesante, pero no te puedo contar más por ahora. En mi último disco usé la mesa digital que hacen, es increíble. 24 bit con efectos incluidos, el convertidor de análogo a digital suena increíble, suena gordo y cálido. Es definitivamente increíble, tengo una en mi estudio actualmente.

¿Dirías que tienes un oído muy preciso, un sentido exacto de lo que suena bien y lo que no?

AC: No sé, pero sí sé que puedo diferenciar entre distintas frecuencias. Cuando David (Eden) me llama y me envía una caja, le puedo decir si tiene demasiado de esto o aquello o si hay una resonancia en cierta área o si el tweeter suena diferente.

Después de todo, tenerte a ti es una bendición; le puedes hacer ahorrar a la compañía los miles de dólares que les costaría una caja con una resonancia simpatética. Ellos necesitan saber eso.

AC: Es por eso que quieren que trabaje con ellos, y es por eso también que yo quiero trabajar con ellos.

Es bueno que te tomen en serio y te respeten, ¿no?

AC: No puedes exigir que te respeten, tiene que venir naturalmente. Si tienes que pedir respeto, si tienes que decirle a una persona que sea respetuosa contigo, probablemente ya sea muy tarde.

Hay una canción en el nuevo disco llamada “The F File” (“El archivo F”). ¿Es un juego de palabras por los “Archivos X” (N. del T.: se refiere a la serie de televisión “The X Files”), o es una referencia a tu amor por los bajos de Furlanetto?

AC: No, es una tontería. En realidad, fue por los Archivos X que le puse ese nombre, pero realmente cuando compongo música la escribo en la computadora usando Cubase (N. del T.: el software de secuenciamiento y grabación digital de la empresa Steinberg) y siempre uso pentagrama. Obviamente, cuando compongo estas cosas las guardo en archivos y este era el Archivo Funk.

¿Alguna vez intentaste obtener el sonido slap en el bajo fretless?

AC: En el fretless creo que no suena bien dado que la cuerda golpea sobre una superficie de madera larga y plana, suena delgado y bajo en volumen. No me gusta ese sonido. Todo el slap que hago lo hago en el bajo trasteado.

¿Alguna vez te tentó ir más allá de las seis cuerdas, quizás siete u otras configuraciones?

AC: No, no creo que sea para mí en este punto. Me tomó mucho tiempo sentirme cómodo con el de seis. Prefiero invertir mi tiempo en tratar de desarrollar mis habilidades como compositor.

¿Por qué seis cuerdas entonces?

AC: Sabía que quería más cuerdas para tener más posibilidades verticales. ¡Y más rango! Porque cuando Gino Vanelli apareció en escena con un bajo sintetizado, me hizo querer acceder a ese mismo Si grave. Quería tener acceso a ese rango de graves y como también quería ser un buen solista, quería tener acceso al registro alto sin tener que tocar en el límite, en la sección más aguda del instrumento todo el tiempo. Supe hace mucho tiempo que quería un bajo de seis cuerdas.

¿Alguna vez te encontraste dándote de cabeza con guitarristas que te dicen “¡no eres guitarrista, fuera de mi registro!”?

AC: Por supuesto, pero cuando toco el bajo, toco bajo. Cuando hago solos, hago solos. Sé cuándo dar el paso hacia adelante y cuándo dar un paso hacia atrás. Esto es lo primero que digo en mis clínicas …“si vienen aquí a aprender a ser solistas, les voy a enseñar un par de buenos trucos, pero primero tienen que disfrutar ser bajistas”. Esta es la primera pregunta que debes hacerte: ¿quiero ser bajista? Porque un bajista tiene un rol que cumplir. Para ser el soporte armónico y rítmico, tienes que ser el padre de la banda. Si no quieres cumplir ese rol, no eres bajista. Es una cuestión de entender los arreglos y la composición. Cuando compones entiendes la importancia del bajo.

Quisiera saber tu opinión sobre este tema. Le he preguntado a Dann Glenn, Chuck Rainey y Jeff Berlin sobre esto y quisiera tu opinión. ¿Te parece que la tablatura tiene algún lugar, alguna validez en comparación con la notación musical tradicional?

AC: También estoy en contra de la tablatura. Tomó mucho tiempo desarrollar la escritura de la música, hacerla internacional, para permitir hablar con otros músicos, para permitir que otros músicos toquen juntos. Así que es internacional, y funciona. Creo que no deberíamos cambiarlo.

En el comienzo de esta entrevista hablamos sobre el lenguaje universal e internacional de la música, y sobre cómo el éxito de UZEB se debió en gran medida a que no se usaban palabras, nada de inglés, nada de francés, sin barreras. La limitación de la tablatura está en que no permite la interacción con otros músicos en un grupo.

AC: ¡Estoy totalmente de acuerdo!

En este nuevo disco te has aventurado en el uso de loops, lo que es un paso bastante riesgoso. ¿Es la primera vez que usas esta tecnología?

AC: No, ya usábamos loops con UZEB en los ’80.

Hay un tema en el disco llamado “Secrets” donde usas contrabajo, piano, cello y una voz femenina solamente. La voz y el cello están a cargo de una joven llamada Jorane. Cuéntanos algo más sobre ella, por favor.

AC: Es una gran cantante y cellista, la única que conozco que puede hacer ambas cosas al mismo tiempo. Tiene dos grandes discos en la calle.

¿Alguna vez te ofrecieron hacer un dúo con alguien como, por ejemplo, Michael Manring, otro mago del fretless?

AC: Hice un disco llamado “Basse contra basse” (“bajo y contrabajo”) que ahora está en mi sello, NORAC Records. Me gustaría hacer otro dúo, no necesariamente con otro bajo en este momento, aunque conozco bien a Michael y disfruto mucho su toque.

Escuchando lo que dices no puedo evitar preguntarte si te parece que Quebec es más propensa a nutrir a sus artistas que el resto de Canadá.

AC: Creo que somos un poco más organizados. Quiero decir, mira el Festival de Jazz de Montreal, el festival más grande en el que haya tocado. La semana que viene voy a la ciudad de Quebec por un evento llamado Le Riedeau, que es donde todos los organizadores de eventos se juntan a organizar sus eventos. Voy a hacer un show para presentar mi espectáculo y una gira por Quebec. Así que me parece un poco más organizado. Todos los festivales de Jazz en todo Canadá deberían juntarse y quizás lograr que algunos artistas toquen en todos ellos, no sólo en alguno. He estado intentando tocar en todo Canadá durante años, y es muy difícil, muy complicado. Es más fácil ir a Europa. En Europa puedo ganarme el dinero porque voy dos veces por año a hacer giras de un mes. Hay una organización que no veo aquí en Canadá. No hay comunicación entre Toronto y Montreal, y menos entre Vancouver y Montreal.