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miércoles, 8 de abril de 2015

Hábitos para conseguir el éxito



Con éxito no se nace, el éxito se hace. Si bien es cierto que las circunstancias que nos rodean son muy importantes a la hora de alcanzarlo, igual de importantes o más son los hábitos que adquirimos.

La ejecución repetida de algunos de ellos es primordial para llegar a ser una persona exitosa y excepcional.

El equipo de la revista Inc. ha recogido en una lista los 15 hábitos que considera imprescindibles en el día a día de aquellos que quieren alcanzar el éxito y te los mostramos a continuación:

Revisar nuestras las metas

Los objetivos que tenemos en la vida siempre han de estar presentes en nuestra cabeza. No debemos perder de vista ni un solo día aquello que realmente queremos conseguir. Como la vida no es algo estático y pueden pasar muchas cosas en un solo segundo, es recomendable revisar nuestras metas y hacer los ajustes necesarios en cada momento para seguir enfocados hacia ellas.

Admitir los propios errores

El refrán dice que "el que tiene boca, se equivoca", por lo que todos nos equivocamos alguna vez. Es importante admitir los propios errores, especialmente si afectan a más personas y, sobre todo, si éstas habían advertido que tu decisión era una equivocación. Entonar un mea culpa de vez en cuando no está de más.

Reconocer los méritos de los demás

Cuando nos equivocamos todo el mundo suele estar ahí para criticarnos, pero si haces algo bien, especialmente en el mundo de la empresa, es complicado escuchar una alabanza o enhorabuena. Al contrario de lo que algunos piensan, generalmente por envidia, decir de vez en cuando a los demás lo que hacen bien no te hacer peor que ellos, ni sino todo lo contrario, te convierte en alguien amable y considerado a ojos del resto.

Ser agradecido

Aunque al escuchar algo bueno sobre ti o tu trabajo detectes que se trata de un mero cumplido, tu reacción debe ser siempre un "gracias". Lo escueto que seas ya va en función de tu forma de ser. Eso sí, lo ideal es mantenerse en tierra firme y no creerse un dios del Olimpo por muchas cosas buenas que te puedan llegar a decir. La humildad es un plus, y acordarte de aquellos que te han ayudado en tu camino hacia el éxito, también.

Estar en continuo aprendizaje

Nadie nace sabiendo y, mucho menos, sabiendo de todo. Aunque muchos crean que están por encima del bien y del mal, lo cierto es que no se puede saber de todo. Por ello, las personas exitosas nunca dejan de aprender. Escuchar a los demás es un punto muy importante. De todo se aprende y de todas las personas también, nunca creas

No ponerse límites

A menudo, la gente excepcional es aquella que no ve los límites, aquella que piensa que el único límite es el que nosotros mismos queramos ponernos. Para pensar así hay que tener una fuerza de voluntad arrolladora y no rendirse en el empeño por alcanzar nuestros objetivos. Las personas que tienen éxito son, en la mayor parte de los casos, aquellas que tienen plena confianza en sí mismas y en sus capacidades de triunfar.

Valorar nuestro tiempo libre

Es importante no dejar de lado las relaciones personales por nuestros objetivos profesionales. ¿De qué sirve el éxito si no lo puedes compartir? Pues eso, cuida a aquellos que te rodean porque el día que consigas tu meta, tendrás a quién contárselo y si fracasas, también. La clave del éxito es el equilibrio entre lo profesional y lo personal.

Valorar a la gente

La gente con éxito es consciente de que por muy bueno que sea uno en algo, siempre tendrá que rodearse de un buen equipo. Puedes inventar el mejor coche del mundo, pero necesitarás un equipo que te ayude a construirlo, que Galileo Galilei sólo hubo uno y no todos somos MacGyver. Por esto, es importante que valores a aquellos que te rodean, que les dediques tiempo aunque no te sobre.

Buscar un propósito en la vida

¿Quién quieres ser? Piénsalo y tenlo presente. En tiempos de vacas flacas, tener un propósito en la vida ayuda a seguir hacia delante. No tiene por qué ser profesional, ni tiene por qué ser solamente uno, pero sí ser sólido. Cuando te bloquees, piensa en ese propósito y actúa para cumplirlo.