1 de febrero de 2019

Como ser un empresario exitoso

Conocido por ser el autor del libro Padre Rico, Padre Pobre, Robert Kiyosaki es una celebridad en el mundo de las finanzas por sus recomendaciones excéntricas acerca de cómo debería ser la formación de un empresario exitoso, incluso luego de quebrar una compañía.

Para el gurú, una persona de negocios multimillonaria está mucho más capacitada para enseñar finanzas que un profesor con un doctorado en Economía. "Si la persona no tiene dinero, no la escucharía, porque no sabe lo que dice".

Nacido en Hawaii, de ascendencia japonesa, Kiyosaki publicó 20 libros, incluidos dos junto al actual presidente norteamericano, Donald Trump, al que comparó con Mauricio Macri porque tienen la misma educación financiera. "Son padres ricos", afirmó.

Por otro lado, dijo estar sorprendido por el parecido que encontró entre la ex candidata demócrata Hillary Clinton y la ex presidenta Cristina Kirchner: "Ambas no tienen educación financiera".
Kiyosaki está de gira por la Argentina con su mujer Kim, también autora del best seller Mujer millonaria, con quien dará un conferencia el viernes, en el Centro Costa Salguero, titulada "Emprendé con Padre Rico" y el fin de semana ofrecerán un entrenamiento de negocios dirigido a empresarios.
-¿Trump y Macri son padre rico o padre pobre?
-Robert Kiyosaki (R.K.): Trump es padre rico. Macri es padre rico.
- ¿Para quién gobierna Donald Trump? ¿Para los ricos o para los pobres?
-R.K.: Hay muchos riesgos en la economía. Los ricos se van a volver más ricos y las clases pobres, más pobres. No se puede detener eso.
-¿Ni Trump como presidente de Estados Unidos puede hacer algo?
-R. K.: No, porque el sistema está corrompido desde 1971. Hay una solución, eso es lo que nosotros enseñamos. Pero tenés que querer ser rico, no podés conformarte con ser clase media.
-Kim Kiyosaki (K.K.): Conocemos al presidente Trump y es una muy buena persona, a la que le importa mucho Estados Unidos; en serio quiere que el país esté mejor, pero lo que Robert dice es que el sistema es tan fuerte que, para una persona sola, es muy difícil hacer ese cambio.
-Dijo que Hillary Clinton y Cristina Kirchner son parecida.
R.K.: Me pareció muy gracioso que Hillary Clinton y Cristina Kirchner son la misma persona. Muy parecidas, no tienen educación financiera.
K.K:. Pero a Cristina ya la agarraron.
R.K.: Trump, en cambio, se niega a procesar a Hillary porque es un buen hombre.
-¿Le recomendaría a un joven que vaya a la universidad?
-R.K.: No, hay profesores de finanzas reales y otros que son falsos. Un verdadero maestro es el que hace lo que enseña. Cuando estudié cálculos en la universidad, le pregunté a mi profesor si él aplicaba lo que enseñaba y me dijo que no. En cambio, cuando fui a la escuela militar de pilotos, nos enseñaban los aviadores, verdaderos profesores.
-¿Cuál es su consejo?
-R.K.: Que los jóvenes elijan a sus profesores sabiamente. ¿Aplican lo que enseñan? Hay tantos profesores que dicen que tienen un doctorado en Economía y yo les pregunto: "¿Son ricos?" Y me responden que tienen un doctorado. Si la persona no tiene dinero, no la escucharía, porque no sabe lo que dice. Yo no enseño derecho ni español, porque no lo aplico. Sería un profesor falso. Pero sé de emprendedurismo.
-K.K:. Depende de lo que quieras hacer, si querés ser un abogado, una doctora o un contador, entonces tenés que ir a la universidad para aprender eso. Pero si querés ser un emprendedor, mejor que vayas a buscar uno y aprendas de él, que hace lo que vos querés hacer. Un "padre rico" tiene la experiencia de lo que querés hacer en la vida.
-¿Cuál es la mejor inversión para hacer ahora? ¿Qué recomiendan?
-R.K.: Educación financiera
-¿Qué es educación financiera?
-R.K.: Tenés que saber cómo hablar el lenguaje del dinero. Cuando vas con un banquero, ¿él te pide el boletín? No. ¿Te pregunta si tenés buenas notas? No. A él no le interesa si fuiste a la escuela.Te pide tu estado financiero, tu estado de cuentas. Tu estado financiero es tu boletín. Muestra al banquero qué tan bueno sos con el dinero o no. Así que el verdadero padre rico, padre pobre es tu estado de cuentas. No quiero un trabajo, quiero activos, porque con eso puedo comprar bienes raíces, ella puede comprar hoteles, yo comprar pozos de petróleo, empezar un negocio, no quiero un trabajo.
-K.K.: Dos comentarios sobre educación financiera. Si aprendés el lenguaje del dinero, es decir, qué es un ingreso, un gasto, un activo y el flujo, eso te va a poner kilómetros por delante de un montón de personas, porque muchos usan el lenguaje del dinero pero no lo entienden. Y número dos, y no es una publicidad sino una herramienta de enseñanza: creamos un juego que se llama flujo de dinero al que llaman el Monopoly con esteroides. Te enseña de dinero, estado de resultados, requerimiento de activos y jugás con dinero falso, con lo cual podés equivocarte mucho.
-Entonces, según ustedes, ¿sería más útil ir a conferencias que a la escuela o la universidad?
-K.K.: O hablar con alguien que esté haciendo lo que vos querés hacer.
-R.K.: La educación es realmente importante, pero mejor que elijas a tus maestros inteligentemente para saber si son de verdad o no. La mayoría de los maestros no enseñan lo que hacen. Por eso no me fue bien en la escuela. Sé cómo hacer dinero. Fui a hacer un máster y mi maestro no tenía idea de qué hablaba. Yo ya manejaba compañías y él estaba tratando de decirme cómo manejar una.
-¿O sea que hay que conectar con personas que estén en el mismo negocio o tengan intereses similares?
-K.K.: Estudiar sobre lo que estás interesado y después practicarlo. Salir y hacerlo todos los días.
-R.K.: Y las habilidades son diferentes para un emprendedor. La habilidad número uno es saber cómo vender, cómo juntar dinero. Todo lo que hacemos todo el día es buscar dinero. Una maestra de escuela promedio no sabe cómo juntar dinero. Si no podés conseguir dinero, estás terminado.
-¿Cómo evalúa el emprendedorismo argentino?
-K.K.: Estamos muy impresionados con todo el empuje que le están dando al emprendedorismo, creemos que es el futuro.
Vía La Nacion

23 de enero de 2019

El seudoidioma Malespin

Yo estoy tuanis, pero el brete está pelis: muchas personas (incluso hispanoparlantes) podrían escuchar lo anterior y no tener idea de qué significa.

Se cree que en algunos países centroamericanos todavía perduran los restos del malespín, un código militar atribuido al general salvadoreño Francisco Malespín (1806-1846). Aunque ya casi nadie habla en este código, en países como Nicaragua y Costa Ricaaún existen palabras que aparentemente nacieron del malespín y que todavía hoy se cuelan en las conversaciones diarias.

La clave de este argot es sencilla:

1) La letra “a” se cambia por la “e” (y viceversa).

2) La letra “i” se cambia por la “o” (y viceversa).

3) La letra “b” se cambia por la “t” (y viceversa).

4) La letra “m” se cambia por la “p” (y viceversa).

5) La letra “f” se cambia por la “g” (y viceversa).

En la actualidad solo se utilizan unas cuantas palabras generadas por el código. Por ejemplo, en Costa Rica se emplea a menudo la palabra “tuanis”, que en teoría vendría de “buenos” y significa “bien”, “bueno”, “excelente”, etc. También es común oír hablar del “brete” (abreviatura de “breteji” o “trabajo”) o que cierta cosa es “pelis” (que viene de la palabra “malos” y significa “feo”, “malo”, “horrible”).

El pelasmón (“malespín” en malespín) es un pequeño tesoro lingüístico centroamericano. Aunque poco a poco fue quedando en el olvido y no muchas personas lo recuerdan, existe la hipótesis de que algunos términos (o sus variaciones) persisten todavía en las jergas callejeras de ciertos países de América Central.

¿Ustedes qué opinan? ¿Han escuchado palabras que podrían provenir de este código en sus países?

Garmin Instinct en comparación con el G-Shock

Soy corredor desde hace ya algunos años y hasta hace relativamente poco, menos de dos años, me compré un reloj con GPS para registrar mis actividades deportivas: el Garmin Forerunner 235. Pasé muchos años reacio a comprar un reloj con GPS porque utilizaba los Casio para medir nada más que los tiempos. Con la compra de un Garmin me ha dado cuenta que en realidad un reloj de estos cumple bien con su función de registro, pero no me convence tanto su aspecto un poco grande, su material que es plástico y su dificultad de poder hacerle un cambio de batería.

Hace unos meses salió el Garmin Instinct que en muchos sitios dicen que es una copia descarada de los G-Shock, tanto por características como por su estética. Tiene buena resistencia a los golpes y pasa varias pruebas para ser usado a nivel militar; tiene GPS, medición de pulso y un montón de características que permite su software.

Algunas funciones que me llaman la atención: pantalla en blanco y negro con buen contraste, GPS para medir distancias, 16 horas de uso del GPS, tiene señal horaria, timer, cronómetro, puesta y salida del sol, fases lunares, resistencia 100 metros bajo el agua, medición de pulso, alarmas programables por día, fin de semana, es ABCT y muchas más.

O sea, este reloj tiene el problema de que la batería dura 14 días y que una vez que la batería diga hasta aquí cambiarla debe ser muy engorroso o casi imposible. Pero en lo demás tiene las funciones de un Rangeman, tanto del nuevo como del viejo, y su estética es casi igual a un G-Shock. El precio ronda los $300 que me parece un precio bastante decente y si fuera solar tendríamos una duración de la batería de algunos días más.

No sé cómo sentirme respecto a este reloj, ya que por un precio muy similar a algunos G tenemos una cantidad de funciones que no creo que podamos tener nunca en un G, que además cada día son más caros y que no le veo esta capacidad de innovación que tienen los Garmin o Polar por ejemplo.

¿Es este el G que soñamos? ¿O es esta una copia descarada de G con funciones de reloj de deporte? ¿Nos llenaría un reloj así?

22 de enero de 2019

Frase del mes

Leemos libros para averiguar quienes somos. Lo que otras personas, reales o imaginarias, hacen, piensan y sienten… es una guía esencial para nuestro entendimiento de que somos nosotros mismos y en qué podemos convertirnos. – Ursula K. Le Guin,